
Mariana EnrÃquez, 2024. Anagrama, 2024. 230 páginas. Pvp: 19,90 €


con los que cultivamos nuestra mirada en Olmedo.
En un par de dÃas -jueves cultural del 26 de noviembre- vamos a tener Ãngel Roldán, ingeniero forestal, presentando su libro dirigido a la infancia sobre gestión de bosques en general y pinares en particular. Ya vaticino que seremos más maduros que jóvenes e infantes pero me parece una buena idea esta quedada alrededor de un tema que no interesa o deberÃa interesarnos especialmente a los vecinos de de nuestra muy pinariega comarca.
El libro surge como respuesta a la contraposición tradicional de miradas en torno a la conservación de los bosques y que se resume en quienes plantean que el bosque debe desarrollarse autónomamente y sin intervención humana y quienes piensan que el bosque debe ser aprovechado como recurso de materiales para los humanos y, por tanto, gestionado. Este cuento ilustrado por Marta Benedà responde con una nueva posición dialéctica desde las previas planteadas que consiste en la necesidad de gestionar los bosques de una manera lógica y sostenible.
Como digo el relato es infantil y resulta muy recomendable su lectura, ya que además de tratar explÃcitamente la conservación de los bosques dibuja, boceta y da pie a pensar sobre cuestiones universales como el respeto, la evolución, el sacrificio, la muerte, el compañerismo…
Este jueves a las 19:30 estaremos atentos a lo que Ãngel Roldán nos cuenta y, conociéndonos, daremos un poco de guerra y procuraremos aportar lo nuestro (hablo del colectivo vecinal, claro) y escuchar atentamente cuanta intervención se produzca para, quién sabe, quizá irnos todos a casa con una mirada más rica de los pinares y su conservación y disfrute.

Ãngel Roldán, 2023. Náyade Nature Books, 2023. 49 páginas. Pvp: 18 €.


Este verano he releÃdo «El llano en llamas» en esta edición anterior a la celebración del centenario Rulfo (y sobre esto último también ha llovido ya) porque es la edición que tenÃa a mano en casa y en la librerÃa no tenÃa ninguna. Esto último será solucionado en breve. El caso es que surgió de repente la necesidad de leerlo tras una noche de jugosa conversación con Jaime Santos, inconclusa y seguramente inacabable, tras su paso con La Chana teatro por Olmedo para participar de la primera edición de «El Clasiquillo», del que dejo el enlace por si a alguien interesa ya que yo poco debo decir.

No es del todo cierto que la prosa de Juan Rulfo sea un ejercicio de sÃntesis ni que su estilo sea minimalista o carezca de ornamentos. La prosa de Rulfo (pero yo no estoy diciendo nada nuevo, ya todo el mundo lo ha dicho todo sobre Rulfo) es voz de los campesinos que protagonizan su obra, es voz natural que expresa sus quejas y razones, de una oralidad propia del territorio seco y yermo donde acontecen sus penurias, y es voz que sin embargo no escatima en recursos estilÃsticos por medio de los cuales estos personajes hablan mejor de lo que jamás lo hicieran los mexicanos de por allÃ. Y, sin embargo, nada de lo que dicen podrÃa no ser hablado… no sé si me explico: quiero decir que cuando Jaime Santos me estuvo diciendo de memoria pasajes de algunos de estos cuentos con acento mexicano -verdadero acento mexicano- quedaba claro que también Rulfo pensaba en ser dicho cuando escribÃa. Nada artificioso hay en el hablar inventado de sus personajes, que no son novelistas ni poetas ni pueden serlo, pero su contar se eleva hasta una de las cotas más altas de la literatura universal. Esta es la cosa.
Volver a estas páginas que a mà me parecen más tristes que violentas -porque su violencia es aceptada como necesaria- me ha llevado a reflexionar también sobre una cuestión que me preocupa (tengo mis razones) mucho desde hace tiempo, y que tiene que ver con el tratamiento de la conciencia de los personajes que se da en la literatura, sobre todo en la prosa (en poesÃa la conciencia quizás no deba pasar de punto de partida, pero no sé). Hay desde luego en Rulfo una intención clara de que su narrativa esté ligada Ãntimamente a la conciencia de sus personajes y esto cabrÃa ligarse con preguntas -¿pasaremos de ahà alguna vez?- a propósito del conocimiento, de nuestra visión y relatos del mundo que acontecen y que seguramente sólo puedan hacerse desde una red de intersubjetividades que escapan a la -tantas veces pretenciosa pero incluso impostora- crónica.
El próximo jueves 21 de septiembre La Chana teatro estrena en el CAEM de Salamanca «Natalia», una obra con la que regresa a la manipulación de tÃteres construidos, y que ocuparán un espacio creado también desde la danza. Nos contarán a Rulfo, ya que el montaje parte de su relato «Talpa», uno de los que componen «El Llano en llamas», y yo estaré allÃ, bien acompañado como otras veces, el dÃa siguiente a su estreno, en una nueva función que también acogerá el CAEM a las 21 h del viernes 22 de septiembre.

Rodrigo Garrido Paniagua, 2023. Editorial Difácil, 2023. 166 páginas. Pvp: 17 €

He pensado en algunas cosas mientras leÃa estos relatos del -hasta donde sé- poeta (tres obras en Difácil) Rodrigo Garrido Paniagua. Una es un cuento de Julio Cortázar que sucede (creo recordar) en el metro parisino, que alberga algunos habitantes, es decir, personas que se las apañan para nunca salir de ese submundo de túneles aunque el resto de parisinos (tampoco los propios trabajadores y gestores del metro), lo sabe. También he pensado que este libro de relatos en los que el mundo parece que se acaba (está anunciado, lector) bien podrÃa ser una novela coral, y me he decidido a especular con que sea la distancia que la voz narrativa toma respecto a los hechos concretos e individuales lo que da el carácter de cuento o relato a los textos de este libro. También puede ser que haya un tono para cuentos, un tono apropiado para escribirlos y leerlos. O quizás sea más bien para fábulas. Pero hay fábulas que bien pueden ser novelas. Me preocupa el despiste de algún personaje que parece caer en la cuenta de no conocerse, y que con los ojos cerrados podrÃa perderse o caer. Es fácil preocuparse por los otros cuando uno se reconoce en ellos.
El conjunto de relatos habla mucho de conjuntos, conjuntos de vidas, masas que se comportan como masas y en las que los individuos más parecen representantes de las mismas: también a eso me referÃa cuando hablaba de la distancia de la voz narrativa. No obstante tenemos muchas situaciones originales, más bien histriónicas, a veces divertidas y casi siempre patéticas que cabrÃa decir individuales, personales. Raspa un poco la necesidad humana por hacer cosas especiales en situaciones lÃmite, las más extrema de las cuales puede ser el acontecer de la última noche sobre la tierra. Es absurdo y me da grima, me viene también el puntito misantrópico. Las consecuencias y dilemas morales que esta situación puede crear en una familia, en un cÃrculo de amigos, en cualquier situación de relación humana, es algo por explorar y que podrÃa ser jugoso. No hay mucho drama -nada de tragedia- en estas historias de humor escritas con buen pulso narrativo y con las que me he divertido. A ver si viene Rodrigo a la librerÃa uno de estos dÃas y nos cuenta más.


He estado leyendo estos dÃas La Metamorfosis en edición de Edaf (Cuentos completos de Kafka) a propósito del Club Lector (juvenil) que estamos tratando de sacar adelante esta temporada en nuestra librerÃa. Nuestra lectora más comprometida nos propuso esta clásica pesadilla kafkiana, una historia de transformaciones, de dudas, una historia de un realismo contundente y cruel cuya edición preferida es sin duda la que Galaxia Gutenberg publicara con acuarelas de Miquel Barceló. Un libro que ya forma parte de nuestro fondo permanente y que poquito a poco vamos vendiendo, como si viviéramos en la capital, oiga.

Resulta emocionante, a nada que uno decide reparar en ello, tener en las manos y leer uno de los textos más antiguos de la humanidad, en los que se funden relatos históricos y fantásticos, probablemente anterior a los poemas homéricos a los que reconocemos como originarios de nuestra (occidental) tradición literaria. «El Génesis», sin embargo, trasciende lo puramente literario para ser un intento de unión entre lo terrenal y lo desconocido, una explicación del origen de la humanidad y, por tanto, de lo esencial de la naturaleza humana que queda reflejada en su intención moral.

Podemos leer el libro más influyente de nuestra cultura como origen de las tres grandes religiones monoteÃstas y como base de buena parte de nuestros valores judeocristianos, podemos leerlo incluso en nuestra necesidad de adoctrinamiento religioso, y podemos atrevernos también, como propone esta edición de Blackie Books en la traducción de Javier Alonso, dejarnos llevar por la maravilla literaria que suponen sus relatos genealógicos que recorren vicisitudes de las veintitrés primeras generaciones de la humanidad. Con jugosas notas a pie de página, clásicos lienzos que tratan los temas bÃblicos y los textos complementarios y provocadores de Sara Mesa, Stephen Hawking, Vinicius de Moraes y Soren Kierkegaard, se nos antoja este libro como uno de esos que bien merecido tendrÃan un espacio reservado en nuestra mesilla de noche. Felices sueños.
Hace ya algunas semanas que Julián y Javier visitaron la librerÃa. Nos juntamos, pues, tres jotas en la sala de estar de La tienda de Lope, románticas defensoras de la edición impresa en papel, sabedoras de que nuestra batalla está ganada de antemano pero recreadoras de la tensión de estos tiempos entre lo analógico y lo precipitado, entre el fondo y los fuegos de artificio, porque son cuestiones que importan en cuanto a su proceso y lo que van a suponer más allá de si el libro va a sobrevivir, cuya respuesta es, evidentemente, que sÃ.

Julián y mi tocayo Javier tienen una distribuidora de libros, que es lo menos romántico del mundo del libro, la verdad. La mentira es que la distribución de libros no pueda tener una mirada interesante, propia, incluso artÃstica, más allá de la obtención de beneficios. LA SOMBRA DE CAÃN es una distribuidora independiente de libros que, además, representa a editoriales independientes, «aliadas y compañeras de viaje». Su vÃnculo con Valladolid y su provincia, con Castilla y Léon, más que estrecho podrÃamos decir que es necesario. También trabajan con editoriales y librerÃas de la comunidad de Madrid.
Y de entre las editoriales he de nombrar en este primer artÃculo a PÃRAMO, ya que es, a su vez, la editorial de mi tocayo Javier y, por otro lado, el sello que publica el libro del que hablamos: LA CASA DE ELLOS, de Carmen del RÃo Bravo. Dentro de la colección de narrativa de esta editorial cuya implicación mayor parece estar en la memoria, en la cultura como tradición y folklore con la intención de alumbrar los nuevos caminos hacia el futuro.

Los relatos de este libro no van más allá de lo cotidiano de unas cuantas vidas ordinarias. Sà que va, sin embargo, más acá, y el juego de Carmen del RÃo Bravo profundiza hasta lo esencial a partir de escenas que lejos de caer en lo anecdótico buscan explicar algo de nuestra naturaleza humana. En ello también va lo poético del asunto: Carmen del RÃo enchufa el microscopio literario para enfocar bellezas esenciales, no siempre agradables, a veces dramáticas o incluso deleznables, pero de un indiscutible atractivo estético y moral. Se da al juego, a la suposición y nunca renuncia a la sobrecogedor de lo Ãntimo. Asà que ojalá pudiera tener a Carmen del RÃo comentando su obra en mi librerÃa, en esta preciosa edición de relatos cortos y microrrelatos, que se leen a pequeños sorbos y con el placer de quien cata algunas historias bien aliñadas.Â

Editorial Páramo. 155 páginas. 12 €.
Lo de Fernán Caballero es inocencia cruel. Asà dice mi libreta del 20 de octubre. Estaba leyendo LA GAVIOTA, una novela costumbrista, que retrata muy bien la España de guerras carlistas hasta mediados del XIX. No es muy fina que digamos, me digo en esos apuntes, nada profunda, pero sà muy atractiva. No hay ironÃa en su intención y, sin embargo, no puedo dejar de leerlo asÃ, es decir, como si consumara en sus expresiones inocentes un sofisticado aire crÃtico que no,miren, mejor no se empeñen: lo de Cecilia Böhl de Faber es puro retrato. Considerada la primera mujer que se dedica en nuestro paÃs a la literatura de manera profesional está claro que sustentar a la familia necesita en aquellos momentos del relato de reportaje o documental además, evidentemente, de una firma masculina con la que ganarse la confianza de publicadores, lectores y pagadores en general.

Y esto viene a cuento de que estuve preparando unas lecturas para el dÃa 5 de noviembre en el pequeño pueblo de Alcazarén, a 8 km de Olmedo: feria de Luis Candelas. LeÃmos a otras dos autoras: la muy carlista Emilia Pardo Bazán y RosalÃa de Castro, la más humilde e interesante de las tres desde mi punto de vista. Y del de Esther Pérez Arribas, que llevó a cabo la introducción al recital que hicimos junto a nuestros amigos Adrián y Loreto. Entre los cuatro leÃmos además del tercer capÃtulo de LA GAVIOTA, el cuento EL INDULTO y algunos poemas en FOLLAS NOVAS.
A RosalÃa la leÃmos en galego, claro que sÃ. La belleza de sus poemas está también en su sonoridad y recitar las campanas de su toque d’ alba fue mágico e incluso emocionante. Y en gallego pienso seguir leyendo a los autores galegos y en catalán a los catalanes o catalonios o como se diga.
De nuevo coincidimos con nuestro amigo Santiago, el archiperrero, que se marcó unas coplas de ciego y nos acompañó con su calor habitual. Como para rematar Luisa y VÃctor nos llevaron a su casita de menaje y chimenea surgió entonces la idea de hacer un filandón, quizá porque el dÃa anterior Esther y yo estuvimos en Tabanera de Cerrato, donde celebramos un peculiar magosto en el que se premió a cuatro octogenarias mujeres luchadoras por su memoria. De esto hablaré más adelante, y también del filandón que se empieza a concretar en Olmedo, en la casa del rÃo de la asociación cultural LA CHICHARRA. Asaremos unas castañas, ¿no? Cuántas cosas.